El GRAN ERROR de leer solamente TITULARES

– Por: J. S. Rodríguez –

Seguro que ya sabrás, querido lector, que uno de los grandes errores a la hora de informarnos es leer de manera superficial sobre cualquier tema. En los últimos años, la frase: “No hay que juzgar un libro por su portada”, cobra una especial relevancia paradójica con los titulares de prensa.

Al redactar un titular se busca deliberadamente aportar la máxima información con el menor número posible de palabras, intentando que una sola frase exprese, de manera general, el contexto de la realidad para que se conozca el tema que se va a tratar en la noticia y que, a partir de ahí, los lectores decidan si les interesa o no leer esa noticia.

En la última década, debido al incremento en internet de Medios de Comunicación y Creadores de Contenido, ha surgido la gran lucha de captación de audiencias para rentabilizar los negocios en línea. Una de las técnicas más utilizadas, que si bien utiliza métodos un tanto cuestionables para captar lectores y ganar dinero, es el famoso Clickbait.

Con la creación del Clickbait y las Cámara de eco, las nuevas técnicas de algunos Medios de Comunicación buscan más, el poder exagerar y radicalizar sus titulares respecto a la realidad para diferenciarse ideológicamente del resto de medios y ganar audiencia, antes que aportar la máxima información con el menor número posible de palabras y mostrar el contexto más próximo a la realidad.

Estas técnicas desencadenan un resultado entristecedor, ya que estos Medios nos muestran titulares de una realidad exagerada, provocando sentimientos constante de hostilidad,  desacuerdos y conflictos en toda la sociedad.

En el caso de los titulares sensacionalistas, el desarrollo de la noticia suele seguir el mismo patrón de salseo, pero, incluso estos titulares suelen estar fuera del contexto, ya que, una vez lees la noticia completa, puedes apreciar cómo muchos de los titulares son exagerados en comparación con el contexto real de la noticia. El problema no reside en si la noticia es un tema sensacionalista, sino que se utiliza un titular aún más impactante y sensacionalista para atraer aún más la atención y distorsionar la realidad.

Veamos un ejemplo totalmente inventando sobre la descontextualización de un titular:

Digamos que existe un titular tan abierto a la compresión como podría ser: “Impactante suceso de una persona ahogada en Madrid”.

Obviamente es susceptible de provocar conclusiones muy diferentes y variopintas a sus lectores si no se lee más allá del titular.

Esto sucede, primeramente porque las personas, debido a nuestro contexto de realidad, solemos asociar y categorizar las ideas nuevas en base a experiencias que ya hemos vivido, por lo que, si nuestro único medio de información está basado en la frase descontextualizada del titular, obtendremos conclusiones con mayores diferencias que el resto de personas.

En cambio, si leyéramos más contexto de la noticia, obtendríamos una mayor riqueza contextual y nos acercaría a conclusiones más próximas entre las personas, pues cuantos más datos conozcamos, más probabilidades tenemos de conocer los sucesos de una misma realidad y llegar a conclusiones parecidas (Por supuesto, no quiere decir que las conclusiones puedan ser iguales. Eso resulta complejo incluso en los métodos científicos).

Por ejemplo, imaginemos que Fulanito García leyó la semana pasada un titular que decía que un adolescente borracho se ahogó en el río Manzanares. Técnicamente, este titular recoge casi las mismas palabras del titular “Impactante suceso de una persona ahogada en Madrid”. Si Fulanito no lee más allá de este último titular, asociará que esta persona habrá muerto ahogada por causas parecidas al del río Manzanares y con toda probabilidad, Fulanito, como lector superficial de titulares, podrá pensar que los adolescentes de hoy son unos descerebrados y que lo sucedido es culpa del gobierno que no hace nada para cambiarlo.

Curioso ¿Verdad? Y todo esto por leer sólo un titular. Como ya he mencionado, esta situación es totalmente ficticia, pero estoy seguro de que alguna vez has presenciado un caso similar.

Viajemos ahora a casa de Menganita Fernández. Ella recuerda cómo su abuelo murió el mes pasado atragantándose mientras comía. Menganita, que tampoco es de leer más allá de los titulares, verá el nuevo titular del día: “Impactante suceso de una persona ahogada en Madrid” y pensará que es horrible que siga habiendo atragantamientos en nuestro país en pleno Siglo XXI, y expondrá a todos sus conocidos que se debería enseñar en la escuela, con más frecuencia, la maniobra Heimlich, para que estas cosas no vuelvan a suceder.

Una tercera persona que únicamente leyera el titular podría sintetizar de “Impactante suceso de una persona ahogada en Madrid”, como si alguien se hubiera ahogado al respirar monóxido de carbono en un incendio surgido en el Metro de Madrid.

Una cuadringentésima persona leerá el titular segura de que el suceso ha ocurrido porque el protagonista de los hechos estaría practicando sexo de una manera perturbadora e impura…

¿Ves a donde quiero llegar?

Vale, es cierto que el titular que he escogido es muy abierto a la imaginación y es muy superficial, pero es un ejemplo sencillo para comprender a donde quiero llegar.

En la vida real, los titulares deberían estar correctamente delimitados por la información relevante de la noticia, para que, al leerlos, podamos entender de un solo vistazo QUÉ ha sucedido. Y luego, dependiendo del contexto de la noticia, entender a QUIÉN le ha sucedido, en DÓNDE ha sucedido, y en menor medida CUÁNDO, CÓMO y PORQUÉ. Lo que se conoce en periodismo como las “Cinco W” de la noticia.

Obviando los titulares que están malversados o recortados adrede, los titulares que cumplen los correctos parámetro de información también tienen sus problemas.

En primer lugar, un titular siempre estará descontextualizado debido a que la información de una noticia nunca tendrá espacio suficiente para ser entendida en la pequeña estructura que poseen los titulares. Aunque  se trabaje para solventar esta carencia, el mejor de los periodistas será incapaz de explicar (salvo casos muy concretos) todo el contexto de las noticias con un solo titular. Creo que esto es evidente.

Y en segundo lugar, debemos comprender que todos los titulares nacen de la mente del ser humano, y como tal, es imperfecta, pues el ser humano no es un ser objetivo omnipotente que todo lo sabe en base a un punto de vista que todo lo ve, como si de un dios se tratara. Los seres humanos somos sujetos independientes, incapaces de tener todo el conocimiento del mundo, por lo que, en base a nuestras experiencias de vida, cada persona tendremos nuestra propia manera de ver y expresarnos en el mundo.

Por ello, el titular redactado por una persona, sobre una noticia en concreto, es muy difícil que sea exactamente igual al que redacte otra persona, incluso con una experiencia de vida parecida, pues cada persona es una realidad totalmente distinta. Hablamos diferente, nos expresamos diferente.

Obviando los titulares sensacionalistas y de Clickbait, siempre existirán aquellas personas que criticarán titulares informativos alegando: “Este titular no debería ser así, debería escribirse de la manera que yo digo”. A estas personas les respondo:

“Querido amigo, el titular se ha redactado para darte una información previa de la noticia y que, si te interesa la temática de la noticia, leas la noticia completa. El titular puede ser escrito en cientos de formas y colores. No existe la manera definitivamente correcta ni perfecta de escribirlo. Siempre habrá una manera distinta de redactar el mismo titular de la noticia. Se que para ti, personalmente, sí que existe una manera correcta de escribir el titular, pero debes saber que esa es TU manera correcta de escribirlo y tal vez no sea la manera correcta para otras personas. Si crees que lo puedes hacer mejor que el redactor original, dedícate a ello, quítale el puesto de trabajo. Estoy seguro de que sólo recibirás halagos porque tu titular es el correcto y está en sintonía con la visión de todos los seres humanos del planeta”-.

La cultura de sólo leer titulares nos convierte en una sociedad desinformada. Juzgamos y criticamos en base a verdades a medias y descontextualizadas, como si de prejuicios y cotilleos tratáramos a nuestros amigos y vecinos.

De igual manera que estar informado es un derecho, también lo es el querer no estar informado, pero para eso, lo único que podemos pedir es un poco de empatía hacia todas aquellas situaciones que desconocemos y no criticar o intentar destruir sin tan siquiera saber el contexto de cualquier situación, noticia o información.

En resumen: El GRAN ERROR es que siempre tendrás una visión más limitada de la realidad si sólo lees titulares.


PD: El título de este artículo también es sensacionalista y su función es atraparte. Pero debes saber que no gano dinero escribiendo ni recibiendo visitas al blog, lo único que busco es aportar algo de conocimiento nuevo.

Espero que te haya podido ayudar. 😊

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